El agente ya trae herramientas. Lo que no trae es el método. Por eso se mezclan tres palabras que no hacen el mismo trabajo: tool, MCP y skill.

Una tool ejecuta un paso: leer un archivo, pegarle a una API, correr un comando. MCP es el protocolo para enchufar esas tools a Slack, GitHub o tu vault. Una skill es el onboarding: el orden, el criterio y el definition of done. Anthropic lo lanzó en octubre de 2025 y lo dejó como estándar abierto en diciembre. El archivo se llama SKILL.md.

Qué responde cada una

La tool responde qué puede hacer. MCP responde cómo se conecta. La skill responde cómo hay que hacerlo bien, en qué orden y cuándo está terminado.

Si solo tienes tools, el modelo improvisará la receta cada vez. Si solo tienes MCP, tienes acceso y cero criterio. La skill es ese criterio empaquetado: metadatos, método, plantillas y checks. Carga primero el nombre y la description. El cuerpo del SKILL.md entra cuando el tema pega.

Tres objetos en fila: carpeta SKILL.md, enchufe y caja de herramientas.

Cuándo no abras un servidor

Si el trabajo cabe en un procedimiento que ya usas a mano, escribe una skill. Un MCP de más de 90 tools puede comerte decenas de miles de tokens de schemas antes de que el modelo piense. La skill no sustituye el enchufe: no publica en Slack sola.

  • Skill: el cómo. SKILL.md, ejemplos, un check de done.
  • MCP: el enchufe. Datos y acciones fuera del modelo.
  • Tool suelta: un paso concreto, fácil de probar.

En Ashi Labs

El vault de Obsidian entra por MCP. Cómo se escribe una nota, dónde vive y qué no hay que reescribir entero, eso va en skill o en el hub. Mezclar las dos capas es el error de siempre: un servidor enorme que no enseña oficio, o un prompt gigante que no puede tocar el mundo.

El estándar de skills está en GitHub. Empieza por una description que diga cuándo activarla. Si esa línea es vaga, el agente no la carga y vuelves al prompt suelto.